El puente más antiguo de los que tenemos en Dúrcal, es conocido popularmente como puente romano, aunque su origen haya que datarlo en época medieval. Aunque no se tienen datos históricos de que perteneciese a la época romana, muy cerca por el camino denominado real ,que subía hacia lo que hoy en día es el pueblo, en el pago de las fuentes, se han encontrado los restos de una villa romana por lo que se puede asociar este camino como un paso natural desde zonas más interiores al valle, a la costa, y a las alpujarras.

La morfología de este puente es bien sencilla, ya que consta de un solo ojo y su tablero adopta el perfil de “ lomo de asno”, que traducido de otra manera significa que la plataforma del puente sufre una subida y una bajada, lejos de ser plano. Está fabricado en mampostería de piedras medianas, probablemente del río, trabadas con hormigón de cal, y con un enlucido ocre.
Podemos suponer que esta obra se realizó en el periodo andalusí, y que estuvo usándose de forma habitual hasta mediados del siglo XIX, en el que este camino real fue sustituido por la antigua nacional 323, y de esta forma permitir el paso de carretas ya que debido a las fuertes pendientes del terreno su uso no era el más adecuado.


